Instagram: @vidaconsciente111
Donde juntos aprendemos a vivir mejor y con menor sufrimiento.
Parte I – El amor: una mirada profunda y cotidiana
Sobre el concepto general del amor y cómo lo vivimos en lo cotidiano
1. ¿Qué es el amor? ¿Qué es para ti el amor en su forma más esencial?
Me gustaría comenzar la contestación de esta pregunta, con una frase de Bruce Lipton que dice así:
“El amor no es una emoción, es una vibración que transforma cada célula”.
Muchas personas creen que el amor es algo limitado a una pareja, pero para mi, el amor es una fuerza que mueve el mundo. La mayor y la más poderosa.
Hay dos grandes energías que dominan la vida humana y son: El miedo, o el amor.
El amor es una forma de estar en el mundo. La manera expansiva, nutritiva y luminosa, mientras que el miedo, proviene del ego, del juicio, la crítica y la limitación mental humana.
Una nos ayuda a conectar con el ser que realmente somos (el amor), y la otra (el miedo) nos desconecta de nuestra esencia y hace que nos perdamos en el mundo de las formas.
Y la parte buena es que cada día podemos hacerlo conscientes y escoger desde dónde deseamos vivir, si desde el miedo o desde el amor. Aquello que escojamos, se expandirá a través de nosotros.
¿Crees que el amor es algo que se siente, que se elige o que se cultiva?
El amor real, que ya somos, es algo con lo que podemos conectar, desde el silencio, la meditación, la entrega, la paz interna y la confianza ciega en la vida.
Cuando la mente se interpone y quiere hacernos creer que el mundo de las formas puede dominar nuestra vida, es una buena oportunidad para volver a re-conectar con nuestra esencia y darnos cuenta de que no somos eso: No somos nuestros pensamientos amenazantes, no somos nuestros miedos, no somos el juicio, no somos el ruido mental.
Y es en esos momentos cuando hemos de ser más conscientes que nunca de lo que realmente somos, para volver a conectar con la luz y disipar las sombras.
El amor se puede recordar a cada paso del camino o a cada reto que la vida pone por delante. Teniendo siempre presentes que no somos el personaje al que se le ponen delante todas las pruebas, sino algo mucho más grande.
Y según nuestro nivel de conciencia, y lo que nos dejemos llevar por las apariencias manifestadas en el plano físico, esto resultará más fácil o más complicado. Pero siempre se puede domar la mente, para no dejarse llevar por nada alejado de nuestra esencia de amor.
2. ¿Qué confusiones crees que existen hoy en día sobre lo que es amar?
Las personas suelen confundir el amor, lo limitan al “amor de pareja” y además muchas personas, cuando ya tienen acotado el término a una pareja, además después lo limitan aún más con posesión. Con restar libertad al otro y creer que nos pertenece.
Amar es libertad y se puede trasladar a todo y a todos. A la familia, a los amigos, a todos los seres que cohabitan con nosotros, e incluso a todas las situaciones o circunstancias.
Cuando el amor es real, sano y consciente, no tenemos miedo de que nadie nos pueda hacer nada malo. La confianza es inquebrantable.
Cuando nosotros ofrecemos amor incondicional y es nuestra forma de estar en el mundo, ante todos y ante toda circunstancia, y se da desde un lugar de plenitud (y no de carencia), no tenemos miedo de que otra persona nos traicione o nos de menos de lo que nosotros le damos. Porque no damos para recibir. Sino para expandir esa energía poderosa.
El resto de personas simplemente son nuestro espejo. Reflejan nuestros miedos, o nuestra entrega incondicional, según desde dónde estamos entregando todo lo que hacemos.
Puesto que todo, proviene de estos mismos dos lugares: Miedo, carencia, necesidad de afecto o de ser amado, o desde el amor real, que no espera nada a cambio. Sólo es expansión.
¿Hay alguna idea errónea que consideras que nos hace sufrir en nombre del “amor”?
Nos hace sufrir mucho cuando creemos que es amor, pero está disfrazado de “miedo”.
Cuando nuestra autoestima, desde el personaje, no está bien trabajada, entonces las parejas, amistades o familia nos hacen de espejo y nos muestran aquello que necesitamos trabajar para llegar a reconocernos como el ser perfecto que ya somos.
Mientras tanto, cuando hay duda, miedo, o no creemos en nuestro valor, la vida hará que nos lleguen personas que nos ofrezcan la oportunidad de aprender quien somos.
Curiosamente, esto hace que vibremos como víctima de las circunstancias, convirtamos al otro en el “malo de la película mental que nos hemos formado”, y lo vivimos como una escena real dentro de nuestra vida, dejándonos llevar de nuevo por el mundo de las formas.
Pero como dice Un Curso de Milagros, no existe un otro, y nosotros atraemos las experiencias que necesitamos para aprender algo valioso que nuestra alma necesita para despertar del sueño de creer que somos seres separados unos de otros.
En el caso de la pareja, la familia o las amistades es donde más vivimos situaciones que nos desagradan, porque nos reflejan nuestras creencias conscientes e inconscientes, esas que no somos y que están sujetas al personaje.
Donde sentimos ataque o daño, en cuanto “parece” que nos dicen algo o hacen algo que no esperábamos. Y en realidad, nadie nos hace nada, somos nosotros a través de los demás los que nos damos estos aprendizajes y donde podemos hacer consciente que: cuando algo nos molesta de una persona, no está en esa persona, sino en nosotros. Porque sino, no podríamos siquiera percibirlo.
La persona nos está haciendo el gran favor de ser nuestro espejo, para poder avanzar en conciencia y ascender a un nuevo nivel donde cada vez, nos resulte más difícil dejarnos herir por otros, ir de víctimas o dejarnos llevar por cualquier prueba.
La vida no repite pruebas. La vida no nos hace repetir las asignaturas que ya hayamos aprobado.
Si nosotros demostramos que sabemos con certeza que no existe un otro, no dejarse llevar por las provocaciones o palabras que nos molestan de otras personas, es una buena manera de hacer que esa energía deje de crearse, y se dejen de atraer situaciones donde otras personas no nos valoren, o nos ataquen.
Es decir, donde hayamos dejado de hacer eso con nosotros mismos.
3. ¿Crees que el amor tiene que ver más con dar, recibir o compartir?
El amor es un constante compartir. Como no existe un otro, todo lo que das, te lo das. Y todo lo que quitas, te lo quitas.
Cuando se da, es necesario asegurarse que no sea desde un lugar de carencia, o desde un lugar de mendigar el amor del otro, para después recibir algo a cambio.
Cuando se da de manera desinteresada es cuando sentimos plenitud.
De la misma manera, muchas personas no están preparadas para recibir, sin embargo se quejan de que no reciben, pero esto es porque no están energéticamente abiertas a recibir, y hay un rechazo o un sentimiento de no merecimiento.
Y como la vida es un eco, todo aquello en lo que vibramos a nivel consciente e inconsciente es lo que llega a nuestra vida.
Dar y recibir puede hacernos experimentar mucha frustración si se da desde un lugar de carencia sólo para que después otras personas nos den, o cosas, o reconocimiento, o afecto.
Cuando reconocemos el verdadero valor que somos, ya podemos dar desde un lugar de AMOR y no esperamos nada a cambio y sin embargo es ahí donde la vida, nos da todo.
La vida nos devuelve aquella energía que entregamos.
Cuando nosotros damos nuestra mejor versión a los demás, desde el SER y no desde nuestros miedos, también aparecen personas completas que dan desde el SER y desde la verdad.
Porque somos nosotros mismos dándonos algo a través de los demás (que sólo son hologramas) en la escena de la vida.
¿Dónde crees que muchas veces nos desequilibramos en esa danza?
Cuando nuestra vida está dominada desde el ego y nos hemos perdido en conectar con nuestra luz interior.
Cuando estamos siendo guiados por nuestras sombras y nuestros miedos, la vida es un eco de esto mismo y nos refleja esa victimización de las circunstancias.
Entonces viviremos la experiencia de dar desde la carencia, de no recibir, de experimentar frustración, de ver cómo otras personas se aprovechan de aquello que entregamos, etc.
Cuando si no recibimos, es porque estamos vibrando en una falta de merecimiento, y tampoco tiene nada que ver con el otro.
Todo se gesta siempre en el plano energético. Y me gustaría acabar esta respuesta con una frase del gran Bert Hellinger, el creador de las Constelaciones Familiares:
“Tomar es más difícil que dar, porque tomar requiere humildad”.
Lo ideal es tener un equilibrio entre el dar y el recibir (ambos de manera sana y desde el amor), para que no se produzca ese desequilibrio energético.
Siendo conscientes de que: Todo lo que damos, nos lo estamos dando a nosotros mismos. Porque todos somos uno. Pero a su vez, no tenemos trabajado el recibir, entonces dar mucho, o darnos mucho, también nos desequilibra energéticamente cuando no sabemos abrir las manos para recibir aquello que la vida puede ofrecernos. Para dar mucho, también hemos tenido que aprender a recibir mucho y a ser humildes.
Entonces es mejor trabajar poco a poco en equilibrar estas dos fuerzas energéticas para no desequilibrar nuestra vida.
4. ¿Cómo podemos aprender a amarnos más y mejor a nosotros mismos sin caer en el egoísmo o la desconexión de los demás?
Siendo muy conscientes de que no existe un otro. Y sabiendo que lo que le hacemos al resto de personas, es lo que nos estamos haciendo a nosotros mismos.
Si nosotros herimos a alguien, es cuestión de poco tiempo que estemos experimentando esa experiencia de que alguien nos hiera a nosotros. De esta manera aprendemos.
Y como la vida es un eco, aquello que entregamos, vuelve. Si nosotros juzgamos a alguien, estamos sembrando juicio en nosotros, y eso es lo que vamos a recibir.
De la misma forma, cuidarse a uno mismo y atender las necesidades propias, hace que siembres el ejemplo de que otra persona también se cuide a si misma y atienda sus propias necesidades.
Porque antes de estar disponibles para otros, hemos de estar bien con nosotros mismos. Para relacionarnos desde un lugar sano. Y esto, lejos de ser egoísmo es responsabilidad.
En realidad, no creo que nadie de manera consciente vaya intentando herir a otras personas, pero muchas de las personas con las que nos comunicamos tienen heridas no sanadas que se despiertan ante cualquier comentario, muchas veces inocente, de otras personas.
Nuevamente puede servir para escoger entre: vibrar en el amor y la compasión, o entre ser víctima de las palabras de esa persona. Todo ello, nos hará experimentar algo muy diferente, según el rol que escogemos en cada momento.
Con el tiempo vamos aprendiendo que mucho del sufrimiento que tenemos, no nos lo ocasiona lo que pasa, sino cómo lo interpretamos.
Escogemos interpretar de la manera más amable posible aquello que ocurre, o las palabras de las demás personas.
5. ¿Qué papel juega la espiritualidad o la conciencia en tu forma de entender y vivir el amor? ¿Es el amor un camino hacia la trascendencia?
El AMOR es el único camino hacia la trascendencia del personaje egoico que no somos. Pero el amor Universal, no el amor entendido desde “el amor de pareja”, que muchas veces nos arrastra en dirección contraria.
La espiritualidad nos ayuda mucho a descubrir quienes somos realmente, a conectar con aquello que no vemos y a ver más allá de las apariencias. Y por lo tanto, nos va acercando a trascender los niveles de conciencia más densos y a elevarnos hasta el mayor de todos: la iluminación.
El amor es un nivel de vibración muy alta. Donde nuestra vida mejora considerablemente si escogemos esta forma de estar en el mundo.
6. ¿Qué pequeños gestos diarios crees que son manifestaciones genuinas del amor? Una mirada, un silencio, una presencia… ¿cuáles te tocan más?
En realidad, todo puede estar creado desde el amor, incluso cosas, situaciones o personas que no lo parezcan.
La persona que parece que nos está “haciendo daño” en esta vida, tal vez haya escogido interpretar este papel para que nosotros obtengamos un aprendizaje valioso.
Recordemos siempre que el sufrimiento desencadenante nos lo estamos creando nosotros mismos, al interpretar situaciones. No es nunca lo que pasa, sino lo que nos contamos de aquello que pasa. Sobretodo, si nos lo repetimos en bucle una y otra vez, ocasionándonos mayor sufrimiento con nuestro diálogo mental.
Lo que pasa, ocurre sólo una vez, y la repetición mental, es nuestra responsabilidad. Mis manifestaciones de amor favoritas y que creo que pueden aportar mucha luz al mundo es: Regalar más sonrisas a todas las personas que nos crucemos por la calle (esto puede incluso molestar a muchos, pero nunca encenderemos otras velas si no es con nuestra propia expansión de luz).
Por supuesto a las personas que están en la oscuridad, les molestará la luz, pero es la única manera de que vean el ejemplo de que se puede salir de ese lugar.
Un gesto amable, una mirada de comprensión, compasión (sobretodo no juzgar ni opinar sobre la vida de nadie, es tal vez lo mejor que podemos regalarle a la humanidad), porque ni siquiera sabemos ni el 10% de la vida de otra persona, y nos creemos poseedores de saber lo que otro ser necesita. Y esto es imposible.
Cada personaje, tendrá un camino de vida, y nadie sabemos qué es mejor o peor para esa persona, ni lo que necesita experimentar para obtener aprendizajes.
Nosotros sólo vemos desde nuestro personaje, desde nuestras limitaciones y juicios. Desde nuestro espejo.
Jamás podremos saber qué necesita otro personaje en su camino de evolución. Por ello NO juzgar, es la mejor muestra de amor que podemos ofrecer a otro ser humano. Y sobretodo no intentar cambiarle y amarle tal y como es.
Parte II – El amor en la pareja y el vínculo afectivo consciente.
Sobre cómo amar mejor en nuestras relaciones íntimas
1. ¿Cómo entiendes una relación de pareja “consciente”?
Una relación de pareja consciente se escoge cada día.
Cada día se compromete a estar con una persona, como compañero o compañera de vida, y se acompañan mutuamente cada uno con sus aprendizajes y sus retos.
Sin juzgarse y sin intentar cambiarse. Aceptándose tal y como se es, y amándose desde el SER el mayor tiempo posible, sin dejarse llevar por el ego o las ansias de control o manipulación que tanto le gusta al personaje, para que otra persona se ajuste a sus necesidades y deseos.
¿Qué la distingue de una relación desde el apego o la dependencia?
Que no está guiada por los celos, las envidias, el control, la posesión, o la falta de conciencia. Es decir, todo esto es una relación guiada por el miedo y la carencia.
El amor real es libertad. El amor real no intenta cambiar al otro.
Son dos seres completos que se trabajan a si mismos y que saben que el otro es un mero espejo donde seguir trabajándose a sí mismo o a sí misma, por lo tanto deja de señalar o culpar fuera y se hace responsable de sus sentimientos.
Con la pareja es muy fácil caer en el victimismo o la queja, creyendo que hace algo “mal” o que no nos viene bien, pero la realidad es que si es así, es urgente aumentar el nivel de conciencia y darnos cuenta que nuevamente, no existe un otro, y que todo está en nosotros.
El paso fundamental es dejar de culparle de cómo nos sentimos, por no saber gestionar nuestras propias emociones y en lugar de señalar mirar hacia dentro y observar por qué el espejo (la pareja) nos revela determinadas cosas a mejorar o sanar en nosotros mismos.
2. ¿Cuál consideras que es el mayor reto para mantener vivo el amor en una relación de largo plazo?
Respetarse. No juzgarse. No culpar al otro. Amor real.
¿Y cómo sueles abordarlo en tu vida o acompañamientos?
Sobretodo siendo muy consciente de que cada persona tiene una perspectiva de todo y ninguna es más válida de la otra.
No necesitamos demostrar que nosotros tenemos razón y que la otra persona no la tiene, porque ninguna tiene la verdad absoluta, sino interpretaciones de la realidad según su nivel de conciencia y lo que es capaz de percibir en ese momento.
La comunicación es una clave fundamental, y, sobretodo, escucharse desde el respeto y el amor.
Para no caer en la trampa de una discusión o lucha de egos, donde ambas partes desean ganar. Porque la vida no va de eso. Porque la percepción que cada persona tenga de la realidad, de una persona o de una circunstancia nada tiene que ver con la realidad, sino con nuestro propio espejo.
Por lo tanto, nadie tiene una verdad absoluta a la que llegar, sino un estado interno que se refleja en todo aquello que experimentamos: situaciones o personas.
Cuando algo nos molesta de otro, está en nosotros mismos. En el momento que eso deja de crearnos conflicto, está sanado, y por lo tanto, la vida no nos pondrá de nuevo las lecciones en ese ámbito.
3. ¿Cómo se puede transformar una crisis de pareja en una oportunidad de evolución mutua? ¿Hay alguna práctica o mirada que te haya ayudado especialmente?
Siendo conscientes de que alimentando al ego, no se llega a nada claro. Sino que nos perdemos en el mundo de las formas y ello nos impide ver más allá de la situación.
Nuevamente, para ello es necesario conectar con el ser que realmente somos e interpretar la vida más allá de las apariencias.
Desde el ego, jamás se puede transformar nada más allá del personaje. Se puede alimentar al personaje, y esto hará crecer más al ego. Pero si de verdad queremos transformar algo real, entonces es necesario que sea más allá, conectando desde la esencia de lo que realmente somos: NUESTRO SER.
4. ¿Qué importancia tiene la comunicación emocional y honesta en la pareja? ¿Y cómo se puede entrenar sin caer en reproches o exigencias?
Es muy importante saber que una pareja no nos pertenece. Ser conscientes de que escoge estar con nosotros cada día y que esto es un regalo.
No dar por hecho nada. Valorar su presencia y su compañía. Valorar su lealtad cada día, y, sobretodo, ser conscientes que es otra persona, otro personaje en la escena, con sus creencias conscientes e inconscientes, con la educación que recibió, con su dolor, con su manera única de estar en el mundo.
¿Qué nos hace pensar que ha de comportarse o ha de ser como nosotros creemos que tiene que comportarse o ser?
Las parejas que logran estar mucho tiempo, no intentan cambiar al otro y que éste se ajuste a sus necesidades, se aceptan sin juicio.
Es ahí donde se demuestra el amor de verdad. Donde podemos lograr amar las diferencias. (porque sino, amar las similitudes o aquello que nos va bien, sería demasiado fácil).
El reto está en respetar y amar lo que no nos gusta, o lo que nosotros haríamos distinto, desde el mayor de los respetos, permitiendo que sea diferente y haga y experimente a su manera, como ser único que es.
Nosotros no somos nadie para reprochar a otra persona o exigir. En realidad, no sólo en la pareja, ni siquiera con los padres, con los hijos, con los amigos.
Las demás personas son seres independientes a nosotros y han de ser como decidan ser. Y el amor real se demuestra desde la aceptación y la libertad de que otra persona sea ella misma.
5. ¿Qué opinas del concepto de “alma compañera” o “alma espejo”? ¿Crees que todos los vínculos tienen un propósito evolutivo?
No es casualidad que determinadas almas compartamos tiempo y espacio. La vida no da puntada sin hilo.
Llegan a nosotros las personas con las que necesitamos aprender y evolucionar en conjunto.
Nos acompañamos, nos hacemos de espejo todos con todos y contribuimos de manera siempre positiva, si asi logramos interpretarlo y no nos dejamos llevar por el papel de víctima.
En el que es fácil caer cuando alguna persona nos hace de espejo de algo que toca nuestro ego, y no nos gusta.
6. ¿Podemos seguir amando incluso cuando la relación termina? ¿Es el amor algo que permanece más allá del vínculo formal?
Se puede seguir amando cuando una relación de pareja termina. Ese vínculo se dió por algo y con un nivel alto de conciencia se puede estar agradecido por todo lo que ha llegado a nuestra vida y también por todo lo que ya cumplió su misión y se fue.
Recordar con cariño y afecto todo lo que ha sido, es un alto grado de inteligencia, incluso si nos hizo sufrir en un momento dado. Porque no existen los enemigos, ni existe un otro.
Nosotros nos dimos determinados aprendizajes a través de otra persona, por lo tanto agradecer a esa persona toda la sabiduría obtenida, es agradecernos a nosotros mismos y honrar nuestra propia vida.
El amor real trasciende personas, situaciones y vínculos, agradece y dice sí a todo lo que fue.
Sí a la vida tal y como es, y sí a todos como son. Sí a todo como ha sido.
Siendo consciente de que ha sido para algo, aunque el ego no alcance a comprender. Soltar la necesidad de comprender algo desde el ego o la mente racional, ya es un avance, porque la vida es mucho más de lo que alcanzan a comprender los sentidos.
No necesitamos darle explicación a todo. Muchas veces basta con aceptar y amar todo cuanto fue y como fue.
7. ¿Crees que es imprescindible tener pareja para experimentar el amor incondicional?
No es necesario tener pareja. El amor incondicional es una manera de estar en el mundo, en toda circunstancia y con toda persona.
Cada persona tendrá un camino de vida distinto, y cada vida ha venido a experimentar unas situaciones distintas, por lo tanto habrá algunas personas que no tengan en su plan de alma, para esta vida, tener una pareja, porque habrán venido a focalizarse en otros aprendizajes y no pasa nada.
No todos tenemos que seguir los mismos patrones que dicta la sociedad. Para ello, el autoconocimiento y el descubrir cuales son las necesidades propias, sin que nos importe el qué dirán o la valoración externa, es fundamental, porque sino somos títeres de lo que un entorno o una sociedad impone en nuestra vida, y de esta manera, es imposible alcanzar la felicidad de nuestro personaje, si no sabemos qué necesita y nos ponemos a seguir a ciegas lo que otros han establecido como “normal”.
Respetar el camino de cada persona, sin juzgarle es clave para que podamos recibir lo mismo en nuestra vida y podamos ser libres y felices atendiendo nuestras propias necesidades.
No todos hemos venid a experimentar lo mismo y no sabemos qué es lo que necesita otro ser humano.
GRACIAS GRACIAS GRACIAS por haberme dejado contribuir, desde mi perspectiva, a compartir lo que considero sobre este tema, en el que todos aprendemos diariamente y, por supuesto, del que no tengo la verdad.
Es necesario que cada persona se cuestione cada una de estas palabras y adopte las que le sirvan para tener una vida más feliz, y las que no, las deje ir.
Muchas gracias por ser y estar y sigamos expandiendo al mundo algo nutritivo que lo llene de luz.


